Nuestra Señora de Filermos

La Soberana y Militar Orden Hospitalariade san Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta

 

Desde el siglo 4 hasta el 11, la isla de Rodas pertenecía al Imperio Bizantino Griego. En 1052 fue ocupado por los venecianos. En 1306 ellos vendieron la isla a la Orden “Hospitallier” de San Juan de Jerusalén. En el Monte Filermos al Suroeste de Rodas, existían los residuos de una iglesia Bizantina. Había hospedado una estatua de la Virgen María del peregrinaje “milagroso”, a cuya tradición piadosa se le atribuía haber sido pintada por San Lucas el Evangelista y de haber sido traída de Jerusalén.

Los Caballeros de San Juan construyeron una basílica en el lugar y reinstauraron la estatua que era venerada como “Nuestra Señora de la Misericordia” y se conoció tomo “Nuestra Señora de Filermos”. Desde entonces la Orden ha sido devota a Nuestra Señora bajo este título como su protectora y patrona. La Isla fue invadida muchas veces sin éxito. Después del gran sitio por los Turcos Otomanos en 1480, el Monte Filermos fue considerado inseguro y en 1513 la estatus fue mudada a San Marcos en la ciudad de Rodas. Durante el Segundo sitio Otomano en 1522 bajo Suleiman, la iglesia de San Marcos fue totalmente destruida, pero la estatua fue encontrada intacta. Quedando desabastecidos, los Caballeros aceptaron la oferta de Suleiman para partir con honores militares. El 1 de enero de 1523, partieron de Rodas llevándose la estatua de Nuestra Señora de Filermos.

En 1530 la Orden se mudó a Malta. La estatua fue colocada en la iglesia de San Lorenzo, que pronto fue dañada severamente por fuego, pero la estatua una vez más la estatua no fue dañada. El 19 de mayo de 1565, Suleiman comenzó el tercer y más famoso de los sitios Otomanos de los Caballeros de San Juan, esta vez en Malta. Aunque muy excedidos en números, la Orden pudo aguantar los ataques. El 8 de septiembre, celebrado por la Orden como la Fiesta de Nuestra Señora de Filermos, un ejército de ayuda llego a Malta y los turcos huyeron.

Después de que Bonaparte capturó Malta en 1798, a la Orden se le permitió llevarse reliquias importantes y la estatua de Nuestra Señora de Filermos. Estos objetos terminaron su recorrido en San Petersburgo bajo la protección del Zar, y llegaron a verse como propiedad personal de la familia imperial Rusa. Por gracia de Dios las reliquias fueron salvadas de la revolución de 1917, y en 1919 fueron llevadas a Copenhague. En 1931 fueron llevadas a Yugoslavia y colocadas bajo la protección del rey. Cuando los alemanes invadieron en 1941, la estatua fue escondida en un monasterio en Montenegro. Más tarde fue encontrada por Tito y finalmente colocada en un museo en Cetinje, antigua capital de Montenegro, pero nunca fue exhibida. Considerada perdida por un tiempo, hace algunos años la estatua fue “redescubierta” y ahora se encuentra en exhibición.

El día de nuestra Patrona es el 8 de septiembre, la Fiesta del Nacimiento de la Virgen María, celebrado como solemnidad por la Orden bajo el nombre de Nuestra Señora de Filermos.

JMvS Rev.: 07.ix.07