La Organización de la Iglesia a comienzos del Siglo Veinte

La isla fue dividida eclesiásticamente entre una arquidiócesis y tres diócesis sufragáneas, así: la Arquidiócesis de Santiago de Cuba, creada como tal en 1804, comprendía la provincia civil del mismo nombre y la de Puerto Príncipe: la Diócesis de La Habana, establecida en 1788, comprendía las provincias civiles de la Habana y Matanzas; La Diócesis de Cienfuegos, establecida en 1903, que incluía la provincia de Santa Clara; la diócesis de Pinar del Rio, establecida al mismo tiempo que la anterior en 1903, y comprendía la provincia civil del mismo nombre e Isla de Pinos.

La catedral de La Habana A medida que la isla crecía, se establecieron nuevas diócesis en Matanzas en 1915 y en Camagüey en 1922. La Habana se convirtió en Arquidiócesis en 1925 con jurisdicción sobre la diócesis de Matanzas y Pinar del Rio, mientras que la Arquidiócesis de Santiago de Cuba tenía jurisdicción sobre la diócesis de Camagüey y Cienfuegos.

Más recientemente, la diócesis de Holguín fue creada en 1979 y la de Bayamo-Manzanillo en 1955. En 1996 la diócesis de Ciego de Ávila fue creada y en 1998 se creó la de Guantánamo-Baracoa

Hoy día Cuba tiene la Arquidiócesis de La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba, y once diócesis.

La Santa Patrona de Cuba es la Virgen de la Caridad del Cobre y el festival religioso importante “La Virgen de la Caridad del Cobre” es celebrado por los cubanos anualmente el 8 de septiembre. En 1899 los restos de Cristóbal Colón que habían sido traídos desde Santo Domingo en 1796 y habían sido preservados desde entonces en la catedral de La Habana, fueron removidos una vez más, esta vez para Sevilla, España.

El Arzobispo de Santiago de Cuba fue el metropolitano de la isla. Francisco Barnaba Aguilar, el primer nativo ocupante de esta sede metropolitana, fue consagrado por el Arzobispo Chapelle el 1 de julio de 1899.

Bajo del gobierno Español todos los obispos, así como la mayoría de los sacerdotes de la isla fueron nombrados por Madrid. Un Delegado Apostólico para Cuba y Puerto Rico residía en La Habana. No estaba acreditado al gobierno cubano, y Cuba no tenía representante oficial en el Vaticano. El primer delegado fue el Arzobispo Chapelle de Nueva Orleans, enviado por Leo XIII para cuidar los intereses de la Iglesia en Cuba durante la ocupación Americana.

A comienzos del Siglo XX había en la isla 199 seglares y 129 sacerdotes.

De las instituciones conducidas por órdenes religiosas, habían 13 colegios para varones, 17 escuelas y academias para hembras, 5 orfanatos, 1 reformatorio, 2 casas del Buen Pastor, 2 asilos para ancianos y 2 hospitales.

El clero estaba exento del servicio militar y servicio de jurado. No existían capillas en las prisiones; los testamentos y herencias estaban sujetos solo a leyes civiles; los cementerios eran propiedad de las municipalidades en algunos casos, en otros, como en La Habana, de la Iglesia. Las propiedades de la iglesia estaban a nombre de la “Iglesia Católica Romana”. Los matrimonios, tanto civiles como religiosos eran legales y las personas podían casarse de acuerdo a cualquiera de los dos o a ambos. El divorcio no era legalmente reconocido.